Evaluación militar revela responsabilidad directa en ataque. Demócratas exigen investigación mientras Hegseth esquiva preguntas

Pentágono confirma: misil estadounidense mató a 165 niñas en escuela de Irán

Una evaluación interna del Pentágono llegó a una conclusión que el gobierno estadounidense ha evitado reconocer públicamente hasta ahora: un misil crucero Tomahawk disparado por fuerzas militares de Estados Unidos impactó directamente una escuela para niñas en Irán, causando al menos 165 muertes.

La evaluación no es un documento filtrado de activistas de derechos humanos ni una investigación de una ONG internacional. Es un análisis del propio aparato militar estadounidense, lo que convierte el silencio posterior en algo más que omisión: es una decisión deliberada de no reconocer responsabilidad por una matanza de civiles, la mayoría menores de edad.

Cuando los números dejan de ser abstractos

Ciento sesenta y cinco muertes. Ese número necesita un rostro para ser real. En el tianguis donde crecí, en Ecatepec, 165 es más o menos la cantidad de familias que vendían ropa en un martes cualquiera. Conocía a muchas de esas personas por nombre. Conocía a sus hijos. Ahora imagina a todas esas familias, a todos esos niños, borrados en un instante por un proyectil de precisión que cuesta más de un millón de dólares.

No estamos hablando de un error en medio de un combate urbano. Una escuela no es un objetivo militar ambiguo. Los edificios escolares tienen banderas, tienen símbolos que los identifican. Una escuela para niñas en particular tiene un significado específico en cualquier contexto cultural: es un lugar donde se educa a la siguiente generación.

Y sin embargo, el Secretario de Defensa Pete Hegseth respondió a los cuestionamientos de congresistas demócratas diciendo que "el asunto está siendo investigado". Investigado. Como si hubiera duda sobre lo que sucedió. Como si la evaluación del propio Pentágono no fuera suficientemente clara.

La máquina de la evasión

Esta es la parte que debería enojarte, sin importar tu posición política. No es un debate sobre si Estados Unidos tiene derecho a actuar militarmente. Es sobre responsabilidad. Es sobre que cuando una institución del gobierno estadounidense tiene evidencia de que sus armas mataron a civiles, principalmente a niños, la respuesta debería ser claridad, investigación pública y rendición de cuentas.

En su lugar, tenemos "investigaciones" internas. Tenemos a demócratas en el Congreso enviando cartas. Tenemos al Secretario de Defensa diciéndole al público que se mantenga en suspenso mientras se determina qué pasó, cuando aparentemente ya lo sabe.

Esta es la dinámica que repite Estados Unidos una y otra vez. Un misil impacta una escuela en Bagdad. Se abre una investigación. Meses después, se determina que fue "un error de inteligencia" o "información defectuosa sobre el objetivo". Nadie es acusado. La vida continúa para los que tomaron las decisiones. Las familias de las 165 personas muertas continúan con sus vidas rotas.

Por qué importa más allá de Irán

No te dejes distraer por el debate sobre si Estados Unidos debería estar en conflicto con Irán. Ese es un debate legítimo, pero es distinto a este. Este es un debate sobre lo que sucede cuando la máquina de guerra estadounidense mata civiles. Y la respuesta, históricamente, es: muy poco.

Piensa en las implicaciones geopolíticas. Irán ahora tiene documentación de un organismo estadounidense que confirma lo que ha dicho públicamente. No necesita propaganda. Tiene un memorándum del Pentágono. ¿Cómo espera Estados Unidos convencer a gobiernos o poblaciones civiles de que sus acciones son precisas y proporcionadas cuando su propio aparato militar documenta que mató a 165 menores en una escuela?

Lo que debería pasar

Si el Pentágono ha determinado que un misil estadounidense mató a 165 civiles, principalmente niños, en una escuela, entonces:

  1. El gobierno debe reconocerlo públicamente, no esconderlo en evaluaciones internas.
  2. Debe haber una investigación independiente, no una interna.
  3. Debe haber reparación a las familias afectadas, no silence.
  4. Debe haber cambios en los protocolos que permitieron que esto sucediera, no business as usual.

Los demócratas que enviaron cartas cuestionando a Hegseth están en lo correcto en exigir respuestas. Pero las cartas no son suficiente. Las investigaciones "en curso" no son suficiente. El pueblo estadounidense tiene derecho a saber por qué su gobierno disparó un misil a una escuela para niñas, qué salió mal, y qué se hará para asegurar que no suceda de nuevo.

Ciento sesenta y cinco vidas. No son números en un reportaje. Son personas que no van a volver a casa, cuyos padres no van a verlas crecer, cuyas aulas van a quedar vacías.

Y el Pentágono ya lo sabe.


Por Luis Ramos